El Arriaga estrena en castellano ‘El zoo de cristal’, su nueva producción propia dirigida por Natalia Menéndez

Mikel Losada, Ione Irazabal, Arnatz Puertas y Miren Gaztañaga interpretan la obra de Tennessee Williams
Tras el estreno de ‘Kristalezko zooa‘, en euskera, el Teatro Arriaga afronta ahora el estreno en castellano de su nueva producción propia: ‘El zoo de cristal’. Este clásico de Tennessee Williams ha sido adaptado por Natalia Menéndez, quien se encarga también de la dirección del montaje que podremos ver desde el jueves día 3 hasta el domingo 6 de abril. Mikel Losada, Ione Irazabal, Arnatz Puertas y Miren Gaztañaga forman el elenco de la obra, que también se encargó de la interpretación de la versión en euskera.
Con esta nueva producción, el Teatro Arriaga no sólo recupera a Tennessee Williams, uno de los grandes escritores y dramaturgos norteamericanos del siglo XX, sino que lleva a escena la obra que cambió su vida: ‘El zoo de cristal’. Escrita en 1944 y estrenada al año siguiente, fue su primera gran obra, con la que sacudió al público, un texto construido a modo de recuerdo, lo que le confiere un aire onírico y subjetivo. Conviene recordar que el autor norteamericano había realizado en sus primeros años diversos trabajos como guionista, dramaturgo y escritor de relatos breves, entre los que cabe rescatar un interesante ejemplo como fue el cuento ‘Retrato de una mujer de cristal’, de 1940. Con este relato Williams plantó la semilla de lo que ofrecería poco después, ‘El zoo de cristal’, precisamente. Fue un éxito rotundo y marcó el inicio de la carrera de Tennessee Williams como de los dramaturgos y escritores más destacados del siglo XX en Estados Unidos, convirtiéndose en un referente a nivel mundial.
Ahora, desde la adaptación y la dirección escénica, Natalia Menéndez ha creado un montaje que habla de los años treinta americanos, saliéndonos de convencionalismos y yendo hacia una libertad cercana a la que deseaba Tennessee Williams. Desde ese lugar busca encarar mejor la realidad poética que propone y expresar de manera más vivida y penetrante todo lo que esta obra ofrece. «No se trata de crear una historia diferente, pero sí nueva».
El montaje cuenta con música de Luis Miguel Cobo, vestuario de Tania Tajadura y escenografía de Mónica Boromello que «nos transportan a aquellos años 30, pero huyendo por completo de lo museístico, dotando al mismo tiempo a este montaje de la actualidad y vigencia que la obra indiscutiblemente «mantiene. Otros elementos interesantes son la iluminación de Juan Gómez Cornejo y los audiovisuales de Gheada, que contribuyen a la ambientación de espacios y a contextualizar escenas. Por último, hay que reseñar la labor de Getari Etxegarai como ayudante de dirección.